
Puede que su nombre no te resulte familiar, y es normal. Ken Thompson nunca buscó los focos, pero su obra es el ADN de casi toda la tecnología que usas a diario.
Imagina esto: con solo 26 años, en 1969, sentó las bases de Unix. Casi cuatro décadas después, a los 66, fue una de las mentes maestras detrás de Go (Golang), uno de los lenguajes clave en la era de la nube. Esta es la historia de un pionero silencioso.








