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La tarjeta perforada y el nacimiento de la informática

La constitución de Estados Unidos exige un censo cada diez años para contabilizar los habitantes de cada estado. Este cálculo no es una simple curiosidad estadística, tiene una gran implicación política, ya que el número de representantes de cada estado en el Congreso depende de su población. Si un estado gana más población que otro, puede obtener más escaños a costa del segundo, algo que puede determinar qué partido gana las elecciones.

El problema es que con las olas migratorias del siglo XIX, la población creció exponencialmente. Esto hizo que calcular el censo manualmente fuese cada vez más difícil y complejo. La oficina del censo tardó 8 años en publicar los resultados de 1880.

Precisamente en 1880, Herman Hollerith entró a trabajar en la oficina del censo. Rápidamente se dio cuenta de que, con el crecimiento poblacional, se tardaría más de 10 años en elaborar el censo de 1890, incumpliendo la Constitución. Hollerith decidió que el proceso de tabulación debía automatizarse.

Se inspiró en las tarjetas perforadas que usaban los ferrocarriles para identificar a los viajeros. Hollerith pensó que las preguntas del censo se podían representar en tarjetas similares para leer los datos de forma automática. Diseñó una máquina que usaba pulsos eléctricos: la corriente solo pasaba a través de los espacios perforados, añadiendo a la persona en la categoría correspondiente.

Su método fue una revolución: el censo de 1890 se completó en tan solo 2 años, ahorrando una fortuna al gobierno de EEUU. Esta máquina fue la primera en automatizar el tratamiento de datos, de aquí que a Hollerith se le considere el padre de la informática, palabra que nace de unir “información” y “automática”.

En 1896, Hollerith dejó la oficina del censo y creó la Tabulating Machine Company (TMC). En 1911, TMC se fusionó con otras empresas que fabricaban básculas industriales o relojes de registro horario, creando la Computing-Tabulating-Recording Company (CTR). En 1924, su director general, Thomas Watson Sr**.**, la renombró como International Business Machines Corporation. Así nació IBM.

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