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¿Estamos construyendo un futuro en escala de grises?

La tendencia hacia la homogeneización, impulsada por la aversión al riesgo y la estandarización, está volviendo nuestro mundo cada vez más gris.

Leía el otro día un dato que da que pensar: el 80% de los coches en EE.UU. son ahora de tonos neutros (blanco, negro, gris). Por desgracia, la web está sufriendo un destino idéntico.

Como industria, estamos consolidando un mismo diseño minimalista. Y el problema se agrava con la IA: si alimentamos modelos con contenidos que ya tienden al promedio, obtenemos una “masa gris” de resultados sin alma.

Estamos creando el equivalente digital de los suburbios de los años 50: funcionales y seguros, pero terriblemente aburridos.

Como Tech Lead, entiendo la presión:

👉 La ley de Jakobs: Los usuarios prefieren sitios que funcionen como otros que ya conocen.

👉 Eficiencia: Es más rápido construir sobre librerías de componentes estándar.

Pero “accesible” y “optimizado” no tienen por qué ser sinónimos de “aburrido”. La imaginación tiende al color, no al gris.

No dejemos que la búsqueda del KPI perfecto o la comodidad de un UI Kit por defecto mate la creatividad que hizo que nos enamoráramos de la web en primer lugar. A veces, un poco de caos o color (al estilo de un buen videojuego o un diseño brutalista) es lo que hace que una experiencia sea memorable.

¿Vosotros también sentís que las interfaces se parecen cada vez más entre sí? ¿Estamos perdiendo identidad por ganar conversión? 👇